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¿Los zapatos te hacen feliz?


Después de 15 días de vacaciones he vuelto a mi trabajo, estoy deprimida, muy deprimida. Y cuando hoy he comentado que trabajo solo por el dinero que gano (y encima no es mucho), alguien de la oficina me ha dicho: – pues estás en el camino equivocado solo debes hacer el trabajo que te haga feliz, que te llene.
No me saco la frase de la cabeza ¿Qué me hace realmente feliz?

No lo sé, bueno si lo sé, bueno mejor hago una lista (me encanta hacer listas mentales), quizás quien lea esto va a pensar que soy frívola y materialista, pero entre otras muchas cosas me hace feliz comprar zapatos. Para mí comprar zapatos es algo más que gastar dinero, que presumir cuando los estreno, es adquirir una pieza que encaja perfectamente conmigo a la que intentaré darle una larga vida.
Seguro que vaís a pensar que estoy pirada, pero supongo que solo un poco más que la mayoría.
Pronto escribiré sobre los 10 mandamientos de los zapatos.
Hasta pronto

La jungla de asfalto

Los ayuntamientos deberían plantearse seriamente el estado de las calles.
Ayer paseando con unos de mis zapatos preferidos de tacón tropecé con una baldosa, intenté mantener el equilibrio pero ahí estaba en el suelo con una herida en la rodilla derecha y un zapato destrozado.
Una señora muy amable me ayudó a levantarme y me dijo que hacía meses que esa baldosa estaba rota y que no era la primera persona que tropezaba. Oí que alguien comentaba que la culpa era de los tacones que usábamos algunas mujeres, le respondí con furia que no tenía nada que ver y que yo como cualquier ciudadano tenía el derecho de vestir y calzar como quisiera y la administración el deber y obligación de mantener, revisar y reparar nuestras calles.
Estaba muy enfadada y disgustada por la pérdida tal vez de mis zapatos, los llevé al zapatero y no me diomuchas esperanzas, el próximo martes sabré algo.

Cuando volvía hacia casa – antes me compré unos topolinos muy monos, tenía que hacerme un regalo después del percance – empecé a fijarme en el estado de las aceras y la poca accesibilidad para las personas con minusvalía, para los cochecitos de bebés, para los carros de la compra y para las personas mayores o con alguna dificultad, es muy triste que en ciudades que se suponen que son modernas y avanzadas sean tan poco accesibles.