enepe



Ayer por suerte descubrí el número 2 de la nueva revista The Best Zapatos y Bolsos, y justo echándole un vistazo vi una marca de zapatos que no conocía enepe

Como escribí ayer en su blog no tengo ni nunca me he probado uno de sus modelos. 
Estoy obsesionada con una de las botas y espero pronto lucirlas. 
En mi opinión es calzado muy femenino y parece muy confortable. La combinación de colores es fantástica. Estoy de acuerdo con el titular de la revista donde dice ….para las princesas del siglo XXI

Los diez mandamientos de los zapatos (extra)

A partir del próximo lunes escribiré los diez mandamientos de los zapatos, pero ahí va uno extra:

Nunca te pongas (solo si es imprescindible) tus mejores zapatos en un día lluvioso, pero si la lluvia te pilla por sorpresa cuando llegues a casa sécalos con un trapo de algodón, pon dentro papel absorbente de cocina, colócalos en un lugar seco y alejado del calor, elévalos para que las suelas se sequen muy bien, por ejemplo apóyalos en el zócalo y sobretodo no te los pongas o guardes hasta que estén bien secos. No te olvides de aplicarles la crema que utilices normalmente o si si te ha acabado crema Nivea de la caja azul.

De compras (de zapatos) en Barcelona


El jueves quedé con mi hermana para ir de compras. Me comentó que quería comprar unos zapatos, pero solo disponíamos de un día y le propuse quedar temprano en Plaza Catalunya. Haríamos nuestra primera parada en una tienda en Las Ramblas, pero no encontró nada que le gustase. Para que me explicara que quería sin que estuviera un vendedor delante fuimos a Pinotxo, un bar en el mercado de La Boqueria, que además de unas tapas buenísimas, hace unos cortados peculiares.

Una vez tuve claro lo que ella quería y antes de emprender nuestra ruta, la llevé a una tienda donde si no sabes puedes aprender a cuidar tus zapatos y si sabes vas a disfrutar comprando todo tipo de cepillos, cremas, reparadores de calzado, tintes, etc…
Entramos en varias tiendas y en la tercera y la sexta zapatería compró. Estaba tan animada que me dijo que también quería comprarse unas botas. Le volví a preguntar cómo las quería y me dijo: de tacón medio, de color negro y de caña ancha. 
Nos costó encontrarlas, pero al fin las encontramos. Unas botas preciosas que cumplen con todos los requisitos. Me chivaré de la marca C-Doux y además a un buen precio 205€. También la acompañé a comprarse medias y calcetines en una tienda muy especial.
Al final del día estábamos satisfechas pero agotadas y fuimos a tomar unas copitas de cava, embutidos y pa amb tomàquet a La Bodegueta, un sitio fantástico.
Muy seria me dijo que porqué no me dedicaba a ser guía de compras de zapatos en Barcelona, pues ella que hace años ya no vive en esta ciudad le hubiese costado mucho encontrar en un día todas esas tiendas y casi seguro que no hubiese dado con ellas.
Así que me he planteado organizar fines de semana de compras de zapatos y buenos sitios donde comer.
Si estás interesada deja un comentario.
PD. Dime que tipo de calzado te gusta.

¿Los zapatos te hacen feliz?


Después de 15 días de vacaciones he vuelto a mi trabajo, estoy deprimida, muy deprimida. Y cuando hoy he comentado que trabajo solo por el dinero que gano (y encima no es mucho), alguien de la oficina me ha dicho: – pues estás en el camino equivocado solo debes hacer el trabajo que te haga feliz, que te llene.
No me saco la frase de la cabeza ¿Qué me hace realmente feliz?

No lo sé, bueno si lo sé, bueno mejor hago una lista (me encanta hacer listas mentales), quizás quien lea esto va a pensar que soy frívola y materialista, pero entre otras muchas cosas me hace feliz comprar zapatos. Para mí comprar zapatos es algo más que gastar dinero, que presumir cuando los estreno, es adquirir una pieza que encaja perfectamente conmigo a la que intentaré darle una larga vida.
Seguro que vaís a pensar que estoy pirada, pero supongo que solo un poco más que la mayoría.
Pronto escribiré sobre los 10 mandamientos de los zapatos.
Hasta pronto

La jungla de asfalto

Los ayuntamientos deberían plantearse seriamente el estado de las calles.
Ayer paseando con unos de mis zapatos preferidos de tacón tropecé con una baldosa, intenté mantener el equilibrio pero ahí estaba en el suelo con una herida en la rodilla derecha y un zapato destrozado.
Una señora muy amable me ayudó a levantarme y me dijo que hacía meses que esa baldosa estaba rota y que no era la primera persona que tropezaba. Oí que alguien comentaba que la culpa era de los tacones que usábamos algunas mujeres, le respondí con furia que no tenía nada que ver y que yo como cualquier ciudadano tenía el derecho de vestir y calzar como quisiera y la administración el deber y obligación de mantener, revisar y reparar nuestras calles.
Estaba muy enfadada y disgustada por la pérdida tal vez de mis zapatos, los llevé al zapatero y no me diomuchas esperanzas, el próximo martes sabré algo.

Cuando volvía hacia casa – antes me compré unos topolinos muy monos, tenía que hacerme un regalo después del percance – empecé a fijarme en el estado de las aceras y la poca accesibilidad para las personas con minusvalía, para los cochecitos de bebés, para los carros de la compra y para las personas mayores o con alguna dificultad, es muy triste que en ciudades que se suponen que son modernas y avanzadas sean tan poco accesibles.

It's not fashion, it's passion!